Sistemas penitenciarios en la mira: Autoridades admiten «lucha campal» contra la corrupción en cárceles
La Dirección General de Servicios Penitenciarios y Correccionales (DGSPC) anunció el reforzamiento de una serie de operativos de requisa e investigaciones internas continuas, encaminados a desmantelar de forma definitiva las estructuras encubiertas de corrupción y delincuencia organizada que operan desde el interior de los centros penitenciarios del país.
Medidas de control e investigación
Las autoridades advirtieron de manera contundente que no tolerarán que personas privadas de libertad ejerzan control sobre los centros o pretending dar órdenes al personal de custodia. El plan de contingencia abarca:
- Inspecciones e incautaciones masivas: Requisas exhaustivas e inopinadas en los pabellones para decomisar sustancias ilícitas, armas blancas, equipos tecnológicos y dispositivos de comunicación no autorizados.
- Procesos judiciales y administrativos: Sanciones y sometimiento a la justicia del personal técnico o militar que resulte implicado en complicidad o cobro de peajes.
- Acciones contra colaboradores externos: Identificación y procesamiento legal de familiares y allegados de los reclusos que actúen como mulas para introducir contrabando o fungir como intermediarios de actividades delictivas en el exterior.
Depuración institucional
La DGSPC catalogó la corrupción carcelaria como un mal estructural e informó que se mantendrá un proceso de depuración institucional permanente, evaluando la conducta de los agentes «área por área y centro por centro».
Las autoridades concluyeron que la rehabilitación, la educación y el trabajo de la población reclusa solo serán posibles garantizando que los centros sean gobernados exclusivamente por sus autoridades legítimas y bajo el estricto cumplimiento de la ley.