Encuesta revela mayor desinterés electoral y plantea interrogantes sobre la confianza de los dominicanos en los partidos políticos
SANTO DOMINGO. El panorama político dominicano comienza a mostrar señales de distanciamiento entre una parte de la ciudadanía y las organizaciones partidarias, según los resultados de una encuesta de opinión pública divulgada por Diario Libre el 21 de octubre.
El estudio de ACD Media señala que el porcentaje de entrevistados que afirma que no votaría si las elecciones presidenciales fueran celebradas en ese momento pasó del 10 % en agosto al 13.7 % en octubre. Al mismo tiempo, el 59.9 % manifestó que no simpatiza con ningún partido político.
¿Qué dicen los números sobre la intención de voto?
De acuerdo con los resultados publicados, el Partido Revolucionario Moderno (PRM) obtuvo un 29.7 % de intención de voto; la Fuerza del Pueblo alcanzó un 21.7 %, mientras que el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) registró un 17.2 %.
En el mismo escenario, un 13.7 % dijo que no votaría, un 11.3 % no sabía o no respondió y un 6.4 % elegiría otra organización.
Estas cifras describen las respuestas de las personas entrevistadas durante el período del estudio. No representan resultados electorales oficiales ni garantizan que la distribución de preferencias se mantenga hasta las elecciones presidenciales de 2028.
La diferencia es importante porque la intención declarada puede cambiar con el tiempo, especialmente cuando aparecen nuevas candidaturas, se producen acontecimientos políticos o las condiciones económicas y sociales influyen en las percepciones ciudadanas.
La distancia entre los ciudadanos y los partidos
El dato de que el 59.9 % de los entrevistados no simpatiza con ninguna organización política merece especial atención. Aunque no implica necesariamente que esas personas rechacen la democracia o que no tengan opiniones políticas, sí refleja una distancia declarada respecto de los partidos.
La simpatía partidaria y la intención de voto son indicadores diferentes. Una persona puede no identificarse permanentemente con un partido y, aun así, elegir una candidatura en unas elecciones. También puede sentirse decepcionada con una organización y cambiar su preferencia según las propuestas, el desempeño de los candidatos o las circunstancias nacionales.
Por eso, interpretar los resultados exige evitar conclusiones precipitadas. La falta de simpatía partidaria no debe confundirse automáticamente con abstención electoral.
El costo de vida y los servicios públicos en el debate político
La percepción de la situación económica, la seguridad ciudadana, el empleo y la calidad de los servicios públicos suele influir en la valoración que la población hace de sus gobernantes.
Cuando los ciudadanos consideran que sus necesidades no están siendo atendidas, pueden expresar su descontento mediante críticas, cambios en sus preferencias políticas o una menor disposición a participar electoralmente.
Sin embargo, para establecer qué factores explican las respuestas de esta encuesta se necesitan los resultados específicos de las preguntas relacionadas con la economía, la gestión gubernamental y las principales preocupaciones de la población.
La relación entre el descontento social y la intención de voto debe analizarse a partir de los datos del estudio, no únicamente mediante interpretaciones generales.
¿Qué debemos tener en cuenta al leer una encuesta?
Las encuestas son instrumentos para conocer tendencias de opinión en un momento determinado, pero su interpretación depende de la metodología utilizada.
Para evaluar adecuadamente los resultados conviene revisar el tamaño de la muestra, el margen de error, el método de selección de los entrevistados, la cobertura geográfica, las fechas del levantamiento y la formulación de las preguntas.
También es importante diferenciar entre el porcentaje de personas que simpatizan con un partido y el porcentaje que declara que votaría por él en un escenario hipotético. Aunque ambos indicadores están relacionados, no miden exactamente lo mismo.
Un escenario que todavía puede cambiar
A más de un año de la campaña presidencial de 2028, las preferencias políticas pueden experimentar variaciones importantes. Las decisiones de los partidos, la selección de sus candidatos, las alianzas y la evolución de los asuntos económicos y sociales pueden modificar el panorama.
Por esa razón, los resultados deben leerse como una fotografía de la opinión pública durante el período de la encuesta y no como una predicción definitiva de los próximos comicios.
En conclusión, los resultados publicados por ACD Media plantean una cuestión relevante para el sistema político dominicano: cómo recuperar la confianza de quienes no se sienten representados por las organizaciones existentes. La evolución de esa relación será uno de los elementos que convendrá observar durante los próximos meses.