Informe PISA revela desafíos y caídas históricas en el rendimiento escolar
El informe del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA) pone de relieve una persistente preocupación por los niveles de aprendizaje a escala global, al tiempo que ofrece un diagnóstico matizado sobre el sistema educativo de la República Dominicana. Aunque la brecha general frente a los promedios de la OCDE sigue siendo amplia, el país resalta por la equidad en sus aulas y un repunte progresivo en el área científica.
1. El panorama dominicano: Avances y desafíos
Frente a una tendencia global golpeada por el rezago pospandemia, los datos del país reflejan un comportamiento con luces y sombras:
- Ciencias lidera la mejora: Fue la materia de mayor avance, escalando hasta los 361 puntos (+25 respecto a 2018), colocándose entre las naciones con trayectorias de progreso sostenido en esta área.
- Matemáticas y Lectura: Aunque superaron levemente registros anteriores (339 en Matemáticas y 346 en Lectura), siguen mostrando un estancamiento estructural donde la mayoría de los estudiantes no alcanza aún los niveles de competencia básica mínima.
Esta menor distancia entre los alumnos de mayores y menores ingresos indica que, aunque la calidad general debe fortalecerse, el origen socioeconómico no determina tan drásticamente el éxito académico en comparación con otros países de la región.
3. Factores de riesgo para el progreso Especialistas e instituciones vinculadas al sector señalan que, para transformar la equidad en aprendizajes sólidos, se deben corregir debilidades clave:
- Pérdida de días lectivos: Los informes del Ministerio de Educación revelan promedios cercanos a 19 días de clase perdidos por año, afectando la continuidad pedagógica.
- Calidad del gasto: Pese al incremento presupuestario de los últimos años, la inversión por estudiante sigue por debajo de la media latinoamericana y muy distante de los estándares de la OCDE.