Minerd reanuda la docencia tras las lluvias, pero el regreso depende de la seguridad de cada escuela
SANTO DOMINGO. — El Ministerio de Educación de la República Dominicana (Minerd) anunció el retorno a las aulas para este jueves 29 de octubre en los centros educativos donde la docencia había sido suspendida preventivamente por las fuertes lluvias que afectaron diferentes zonas del país.
La decisión se produjo luego del levantamiento de alertas amarillas que motivaron las medidas preventivas. Sin embargo, el regreso no implica que todos los planteles deban abrir automáticamente: las autoridades educativas indicaron que es necesario comprobar las condiciones de seguridad de las instalaciones antes de recibir nuevamente a estudiantes y personal.

Más de un millón de estudiantes afectados por la suspensión
Las precipitaciones obligaron a suspender temporalmente las clases en 3,898 centros educativos de 11 provincias, según los datos publicados por Diario Libre el miércoles 28 de octubre.
La medida afectó a aproximadamente 1,165,586 estudiantes de centros públicos, privados y semioficiales. Santo Domingo concentró la mayor cantidad de alumnos afectados, con 646,296 estudiantes, de acuerdo con el mismo reporte.
La suspensión preventiva buscaba reducir los riesgos asociados a los desplazamientos bajo lluvia, las inundaciones y las condiciones peligrosas en las zonas vulnerables.
La revisión de los planteles es fundamental
El Minerd instruyó a las direcciones regionales, distritales y de los centros educativos a coordinar la reapertura y verificar que las instalaciones estén en condiciones adecuadas.
Esa evaluación es importante porque las precipitaciones pueden ocasionar filtraciones, acumulación de agua, daños en instalaciones eléctricas, deterioro de accesos y otras situaciones que requieren atención antes de reanudar las actividades.
La seguridad no depende únicamente de que el cielo esté despejado. Un centro educativo puede encontrarse en un sector donde las calles continúan inundadas o donde los accesos representan un peligro para los estudiantes.

¿Qué deben hacer los padres y tutores?
Las familias deben confirmar las orientaciones emitidas por la dirección del centro educativo y las autoridades correspondientes, especialmente cuando la escuela se encuentra en una zona que sufrió inundaciones.
También es recomendable revisar las condiciones de las rutas de transporte escolar y evitar que niños y adolescentes atraviesen cañadas, corrientes de agua o calles anegadas para llegar a clases.
Si un plantel comunica que necesita más tiempo para evaluar sus instalaciones, los padres deben seguir esa indicación en lugar de asumir que la reapertura nacional implica una apertura inmediata en todos los recintos.

Un retorno que debe priorizar la protección de los alumnos
La continuidad de las clases es importante para reducir las interrupciones del calendario académico, pero la recuperación de la actividad escolar debe realizarse sin exponer a la comunidad educativa a riesgos innecesarios.
Las próximas horas serán importantes para conocer si todos los centros previstos logran reabrir o si algunos deben mantener medidas especiales por daños o dificultades de acceso.
Lo que debes saber: la docencia se reanuda este jueves en los centros afectados por la suspensión preventiva, siempre que las condiciones del plantel permitan un regreso seguro.